La topografía corneal es una técnica diagnóstica que permite analizar íntegramente la córnea. De esta forma, es posible detectar alteraciones corneales, así como ajustar lentes de contacto específicas. Además, es una técnica imprescindible para las cirugías refractivas.
DIAGNÓSTICO DE PATOLOGÍAS CORNEALES
A través de la topografía corneal es posible diagnosticar, de forma eficaz y rápida, algunas de las alteraciones más comunes de la córnea. Los astigmatismos irregulares, así como el queratocono forman parte de estas patologías. Además, permite al profesional tener un seguimiento específico de este tipo de alteraciones.
Por otro lado, la topografía corneal es fundamental en los trasplantes de córnea o queratoplastias. Esta técnica se utiliza antes y después de la cirugía. Luego se utilizará para el seguimiento de los pacientes.
CIRUGÍAS REFRACTIVAS
Antes de someter a un paciente a cualquier cirugía refractiva es necesario realizar un estudio exhaustivo. Una de las pruebas más importantes de este estudio preoperatorio es sin duda la topografía corneal ya que aporta información valiosísima para determinar si el tratamiento es adecuado o no e incluso el tipo de cirugía más adecuada en cada caso. Tras la intervención, el cirujano vuelve al topógrafo para examinar la córnea.
ADAPTACIÓN DE LENTES DE CONTACTO
Son muchos los motivos por los que las lentillas deben adaptarse correctamente a la superficie del ojo. Para ello, conocer al detalle la superficie de la córnea es un valor muy importante. Gracias a esta técnica oftalmológica, el profesional dispone de mucha información que permitirá que la lentilla se adapte correctamente al ojo del paciente.
Para realizar la prueba es imprescindible la utilización de un topógrafo corneal. Este instrumento está conectado a un sistema informático de gran precisión. La exploración es totalmente indolora para el paciente, además de muy rápida. Simplemente hay que sentarse delante del equipo, que proyectará una serie de anillos concéntricos de colores sobre la córnea y medirá la forma en la que estos se reflejan sobre ella. Los sistemas más avanzados están preparados para detectar cualquier tipo de irregularidad corneal en el ojo del paciente, mostrando datos como:
Los topógrafos corneales se pueden clasificar de dos maneras diferentes:
De elevación o reflexión especular
- Topógrafos de reflexión especular: estos se encuentran habitualmente en óptica. Son los que utiliza el optometrista para poder adaptar las lentes de contacto a la córnea de cada paciente. Además, aportan información muy valiosa sobre las alteraciones corneales más comunes.
- Elevación: estos topógrafos corneales son mucho más precisos que los anteriores. Son los que se suelen encontrar en las clínicas de oftalmología que realizan operaciones de cirugía refractiva. Además de la información habitual de estos aparatos, también proporcionan datos sobre el espesor de la córnea.
Cono ancho o estrecho
Los topógrafos de cono ancho permiten estudiar una zona más limitada de la superficie ocular, pero su manejo es mucho más sencillo. Por su parte, aquellos topógrafos de cono estrecho proporcionan información de una zona más amplia, pero su manejo requiere una mayor precisión.
El topógrafo corneal consiste en un ordenador conectado a un instrumento que proyecta anillos concéntricos de colores (disco de Plácido) sobre la córnea. El paciente se sienta y apoya el mentón sobre una mentonera mientras estos anillos se proyectan y centran sobre la córnea.